Elizabeth comenzó a reír, lo último que pasaría sobre la faz de la tierra era que ella perdiera a su nieto.
—¿Qué barbaridades estás diciendo?
—Lo que escuchaste abuela —él respondió con seriedad.
Con esa frialdad que a ella le quemaba, esa frialdad que le dolía.
Elizabeth tragó saliva con fuerza, sus manos comenzaron a temblar, había hecho muchas cosas malas en la vida, cosas de las que no se sentía orgullosa, pero eso… el separar a su nieto de Abigail, eso definitivamente había sido lo m