Abigail lanzó todo lo que traía al suelo y se fue sobre su hijo. Estaba hirviendo.
—¿Qué le sucedió? —preguntó completamente alterada—. ¿Qué le pasó a mi hijo? Rose, respóndeme por favor.
—Él estaba jugando, yo estaba haciendo mis trabajos de la universidad y cuando lo miré estaba así. Te estuve marcando y tú no respondiste.
Abigail sacó su teléfono del bolsillo dándose cuenta que estaba apagado.
—Le he puesto compresas y algunas otras cosas para que le baje la temperatura, pero parece que