Abigail abrió sus ojos lentamente, todo su cuerpo se sentía pesado, lo primero que observó era que un hombre mayor y elegante estaba frente a ella.
Intentó levantarse, pero el hombre evitó que lo hiciera.
Antes de que ella pudiera decirle algo, Rafael apareció. Con sus mangas remangadas y su rostro completamente tenso.
El hombre se acercó y le revisó sus pupilas y luego de eso salió. Rafael no mencionó nada, salió detrás de aquel hombre.
—Guarde reposo, estoy atento a cualquier cosa —dijo a