Rafael mantuvo su rostro serio, una tranquilidad que lo torturaba inevitablemente.
No esperaba verla de nuevo, no esperaba tener que tenerla enfrente. Se estaba debatiendo entre lo que quería y lo que debía.
Y ella ya no hacía parte de su vida, así lo había decidido en el pasado, y la única responsable era ella.
Abigail lo miró una vez más, observando su mirada cargada de odio y desprecio.
Quería ser fuerte y no derrumbarse en el momento… ese hombre que tenía enfrente no era el mismo hombre q