Rafael la miró, esperando una respuesta. A lo lejos se escuchaba los gritos de Gabriel mientras jugaba.
De reojo él lo observaba, Gabriel buscaba la manera de jugar con todo al mismo tiempo, de probar tantas cosas nuevas.
Rafael sintió que podía estar yendo por un buen camino y tener el cariño de su hijo mucho más antes de lo que pensaba.
—Respóndeme Abi. Ya me cansé de perder el tiempo —suplicó, con un tono de voz que mostraba la desesperación en sus palabras.
Ella limpió las lágrimas que r