CAPÍTULO 8
– Damián.
POV Anabela
Durante un segundo no supe cómo respirar. El ruido del salón se apagó a mi alrededor y solo quedó él, de pie frente a mí, mirándome como si estuviera tratando de reconocer a alguien que ya no era la misma.
No era el chico flaco que se ponía delante cuando Isabel cruzaba límites. Era un hombre ahora. Más alto, más ancho, con los hombros rectos y el cuerpo rígido, como si todavía siguiera obedeciendo órdenes invisibles. El cabello rubio cortado casi al ras, la mandíbula dura, los ojos