Anabela había pasado las últimas seis horas en una sala de conferencias del edificio sin poder concentrarse en nada, Rodríguez intentó distraerla con detalles del caso, pero eventualmente se rindió dejándola sola con sus pensamientos mientras el jurado deliberaba el destino de Victoria. Max había vuelto a la mansión con las bebés, pero Eleanor se quedó sentada en silencio al otro lado de la habitación como presencia tranquilizadora.
El teléfono de Rodríguez sonó a las 4:3