Ziara llegó a la oficina con una mezcla de nervios y determinación,la noche anterior no había sido fácil Sophia la había atacado con su veneno habitual, y aunque Ziara ya debía estar acostumbrada, cada palabra todavía le pinchaba la piel como si fueran agujas finas pero algo había cambiado.
Yaniel no era tan impenetrable como fingía,ella lo había visto dudar, lo había visto quebrarse por un segundo ese pequeño instante, esa grieta imperceptible, había sido suficiente para darle fuerzas.
Ya no e