Alexander pagó la deuda de drogas que tenía y me preparé mentalmente para asumir el reto de ser su puta o lo que fuera, tenía miedo y bastante asco, no quería que me tocara menos sabiendo que había embarazado a mi hermana pero debía cumplir con mi palabra, sin embargo lo convencería para que luego de usarme ya me dejará en paz... Si es que aún vivía para contarlo.
Decidí salir a caminar, los días en el trabajo habían sido demasiado tensos, a pesar de aquella noche en que dormí al lado de Alex