XLV

Mi hermana me confesó varias cosas mientras estuvo de visita, supuse que solo lo hacía porque creía que yo no podía escuchar nada y no porque realmente le importara decirme la verdad, conocía muy bien a Tamyria... Era de mi calaña: una cínica, descarada y malamansada. En fin que, me contó (a mi cuerpo en coma) que mi padrastro seguía jugando juegos de azar, agrediendo a mi madre, contratando trabajadoras sexuales y siendo un imbécil. Me dijo que la amenazó con hacerle daño a su bebé si ella no
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