Así que mi madre había estado mintiendo todo este tiempo, fingiendo ser una mente maestra capaz de deshacerse de cualquiera que se interpusiera en su camino, realmente creí que era un genio criminal pero en realidad solo era una señora ezquisofrénica con delirios de grandeza. Recuerdo las veces que me visitó en la cárcel haciéndome sentir culpable, las veces que fingió ser la autora intelectual del crimen de Danny... Yo le creí a ciegas porqué no se me ocurría que alguien más quisiera hacerle d