Comenzó pues, una rutina entre los dos, ya fuera que Eleanor lo visitara por las mañanas para desayunar juntos o al medio día para leerle un poco, cuestión que impresionó a Astor recordando el suceso de la biblioteca, o llegara por la noche para tomar algo de té, conversar acerca de sus avances con su entrenamiento o simplemente hablar de cualquier cosa, en la mayoría de las veces, era Eleanor haciendo muchas preguntas tratando de saciar su curiosidad.
—Emmet se convierte en un zorro gigante. ¿