La fiesta dio por terminada, los invitados fueron despedidos y dio inicio una investigación profunda para encontrar al culpable de atentar contra la vida de su majestad. Eleanor se quedó esperando a que alguien pudiera darle noticias acerca de la condición de Astor, pero al igual que con el resto, la despidieron.
Al volver a su habitación, se sentía inconsolable, pidió que la dejaran sola y se permitió volver a llorar, en realidad no entendía porque no podía parar de hacerlo, tenía miedo de que