Daniel ya no aceptaba esa explicación, porque no era tonto.
—¿Y puede cambiar de la noche a la mañana? Desde que salió de la cárcel, apenas han pasado diez días —dijo Daniel.
En realidad ya tenía una sospecha en su mente, y era que—
Isabella tenía una personalidad radical desde el principio, pero también sabía fingir bondad fácilmente, en medicina, a este tipo de personas se les llama esquizofrénicos.
Anoche ese policía ya le había advertido, diciendo que Isabella tenía personalidad histriónica.