Eduardo respondió: —Elegí a Marisela porque la conocía, estudió en una de las mejores universidades del país, su carácter y talento eran impecables. Al mismo tiempo, el grupo Cárdenas había patrocinado varios proyectos de esa universidad, yo fungí personalmente como juez, el equipo que ella lideraba siempre ganaba el premio de oro, la reconocía y la admiraba mucho.
Al escuchar esto, Daniel más o menos entendió.
Aunque Eduardo no lo había dicho directamente, su intención era muy obvia:
Efectivame