Isabella por supuesto que no podía verse con él, aunque el encargado hubiera dicho que el comprador no se quería echar para atrás, ¿quién sabía qué podía pasar en persona?
Pero justo cuando estaba a punto de negarse, dudó por un momento.
El tipo podía gastarse 10 millones de dólares en un collar como si nada, su poder económico y estatus definitivamente estaban al mismo nivel que Lorenzo.
Ya sabía muy bien que los hombres que pescara después jamás podrían estar a la altura de Lorenzo, entonces..