—Guárdalo en el almacén.
Él realmente gustaba de las antigüedades, estos dos años especialmente le encantaba el jade, pero tampoco llegaba al punto de ser obsesivo.
Y Alex tenía razón, Leonel había investigado sus gustos muy claramente.
Pero él había estado en el extranjero por años, esto seguramente había sido "orientación" de Ximena o Octavio.
—¿Qué opinas de él? —preguntó Eduardo.
El mayordomo naturalmente sabía a quién se refería "él", así que respondió:
—Respetuoso y humilde, respetuoso con