Él no tenía nada que decir, nada que rebatir, solo podía bajar la cabeza y aceptar la culpa.
—En todos estos años, ¿la gastritis de Lorenzo no se ha tratado bien? Aunque se dice que es una enfermedad menor, esta vez hasta tuvo que hospitalizarse, realmente es preocupante —Ximena cambió de tema, dirigiendo el foco hacia la gastritis.
Viéndola fruncir el ceño, llena de preocupación y cuidado, como si Lorenzo fuera su propio hijo, Eduardo no mostró expresión alguna en el rostro.
Esta mujer no era c