¿Sería tan hábil preparando café porque se lo hacía a Lorenzo?
¿Y sus habilidades culinarias también serían tan buenas porque cocinaba para Lorenzo?
Las respuestas a estas dos preguntas eran obvias.
Ulises dejó la taza y de la nada le vino a la mente: Lorenzo realmente no sabe lo que tenía.
En ese momento, en la oficina individual de abajo.
Celeste le contó a Marisela sobre cómo Ulises había ayudado a encontrar las grabaciones de seguridad, pero no esperaba que su amiga ya lo supiera.
—El abogad