—No es eso, Celeste realmente tenía algo que hacer, no es que no quisiera verte —explicó Marisela defendiéndola.
—Me dijo que eres muy confiable y que me ayudarás a ganar el juicio.
Al escuchar esto, Germán sonrió con ojos risueños, presumiendo:
—Por supuesto que ganaré~
—Fuera del bufete San Miguel del Monte, ¿quién más se atrevería a tomar tu caso? Nadie quiere meterse con Lorenzo.
—Solo yo, que tengo poder, influencia y talento. No le temo a nadie~
Marisela observó al hombre narcisista, pensa