¿Por qué el enojo?
Sí, es porque...
—¡Si tiene algo que decirme, que me lo diga directamente! ¿Por qué tiene que mandarte a ti a decírmelo? —rugió Lorenzo.
¿Por qué tenía que ser a través del asistente? ¿Acaso le costaba tanto hacer una llamada o mandar un mensaje?
Aurelio miraba al frente con expresión ausente, su incomprensión convertida en silencio.
¿Era tan importante la forma del mensaje como para que el señor Cárdenas estallara así?
No lograba entenderlo.
Si decían que el señor Cárdenas no