Marisela apretó ligeramente los labios. Sus compañeros desconocían su situación personal y, sumado a los "rumores" sobre ella y Matías, más su posición como coordinadora interina siendo nueva, naturalmente generaba mayor envidia.
—Entiendo lo que dice, director. Iré primero a recursos humanos y mañana, en la reunión general del departamento, haré una aclaración personalmente —respondió Marisela.
Manuel asintió, observándola mientras se marchaba. Recordó haber oído que el señor Orellana planeaba