_Me acerqué a la oficina de Rodrigo con los documentos listos, en la mano, sintiendo un orgullo y un poco de nerviosismo. Después de trabajar toda la mañana en el informe, estaba segura de que estaba perfecto. Llamé suavemente a la puerta, "Señor, soy Ana... Ya tengo el informe listo".
"Si, pasa", dijo el hombre que estaba al otro lado de la puerta.
"Señor, aquí tiene el informe",dije, extendiéndole los documentos.
_Rodrigo los tomó, sus dedos rozando los míos. "Gracias, buen trabajo". Tengo que irme, voy tarde a la reunión, dijo, aunque antes de marcharse, "Nos vemos esta noche", susurró, acercándose a mí.
Me sonrojé cuando su aliento rozó mi oído y.. ese roce de nuestros dedos fue algo electrizante, que recorrió por toda mi espalda como si fuese un rayo. "Está bien", dije, casi en un susurro inaudible.
_Rodrigo sonrió, su mirada fija en mí. "Eres muy hermosa cuando te sonrojas", dijo, y se fue, dejándome con el corazón acelerado.
Me que