Llegué a la empresa y me dirigí a mi escritorio, donde deposité mi bolso, acomodando mis cosas para empezar a trabajar. Treinta minutos más tarde, sonó el teléfono. Era Rodrigo llamando desde su oficina.
_ ¿Puedes traerme un café? -dijo con su voz profunda.
- Sí, señor. Enseguida, -respondí, intentando mantener la calma.
Me dirigí al área de descanso, y preparé el café, " Al menos hacer cafés" se me daba bien. Recordé aquella noche en mi apartamento cuando prepare esa " Cena" o "in