Mundo ficciónIniciar sesión(Un día antes, en casa de los Montenegro*)
¿Estás mal de la cabeza Alessandra? ¿Dime? ¿ Cómo es eso de que quieres trabajar? _ Y en qué se supone que lo harás. ¿ Quieres entrar en la empresa? _ pregunto mi padre con reproche. _ No! _ Yo buscaré trabajo en otro lugar, no quiero trabajar contigo en la empresa, dije palabra por palabra. _ No me digas.!! ya basta de tonterías, no quiero escuchar más de esto, solo concéntrate en terminar la universidad, ¿Tú para que quieres trabajar? No te hace falta dinero ni comodidad, Eres la hija de uno de los Empresarios más adinerados de este país y quieres trabajar en quien sabe dónde, que va, no lo acepto, ni lo permitiré!. Con esa actitud altanera lo único que vas a conseguir es desprestigiar nuestro apellido, Mirá querida no tienes permitido salir de casa _refutó fríamente. _ ¿Que pasa papá? ¿Acaso trabajar me haria menos? Una niña rica trabajando humildemente, Sabes... , no me importaria trabajar como una simple secretaria o en cualquier otro puesto!! . Si tanto te preocupa tu gran apellido, ni te preocupes que no lo voy a mencionar, ni siquiera sabrán que soy la hija del gran empresario " El señor Luis Montenegro". Ya soy adulta, ¿acaso no puedo tomar mis propias decisiones? No te estoy pidiendo permiso, solo te lo estoy mencionado. Estoy cansada de vivir así bajo tus reglas, ya tengo 21 años. _ "ESTO" dije señalando a mi alrededor, esto a lo que tú llamas vida y a tenerlo todo, NO es vida, déjame hacer lo que yo quiera. _ No me importa tu dinero ya sé que no tengo la necesidad pero yo quiero salir de estas cuatro paredes a la que me tienes sometida, estoy cansada, ¡¡ACASO NO LO ENTIENDES PAPÁ!! le grite alterada. _ Quiero una vida "NORMAL" quiero ser independiente, socializar y divertirme. Me rehusó a seguir viviendo así, solloce fuertemente. _ No sé de dónde saque el valor para gritarle todas esas cosas a mi padre, pero lo hice! _ Estoy cansada de estar encerrada en esta maldita casa de tener que depender de otras personas. El me trata como si fuera una marioneta que puede controlar y manejar a su antojo, se le olvida que soy una persona que siente y tiene emociones. Su maldita obsesión de cuidarme y protegerme me está volviendo loca, era su única hija o más bien, la hija que seguía con vida. _ Un dolor y malestar me recorrió al recordar aquel accidente en el cual mi hermano perdió la vida, ese día que marcaría para siempre nuestras vidas. _Mi hija estaba tan decidida a dejar su hogar, queria alejarse y prefería cortar todos lazos conmigo a seguir viviendo bajo mi techo, sus duras palabras se clavaron como hojas afiladas en mi pecho. No estaba dispuesto a perder a mi única hija, tampoco podía seguir manteniendola encerrada, el problema no era ella, era yo mismo! _ El miedo de perderla o el simple hecho de pensar que podría estar expuesta a cualquier peligro, me aterraba, no podría soportar perder otro hijo. Aunque no estaba de acuerdo tenía que tomar una decisión y perder a mi hija no era una opción. Por esta vez iba a ceder a su petición, sé que todo este show no era más que un capricho, pronto lo dejará. Bien Alessandra, haz lo que quieras, trabaja si quieres trabajar, eres mayor de edad, te doy la libertad de hacer lo que se te venga en gana. Hija, mi intención nunca fue lastimarte ni privarte de nada... _ Solo prométeme que te vas a cuidar ¿está bien? _ dije tratando de apaciguar las cosas. Papá, te lo prometo.! Voy a cuidarme.._ Con los ojos llenos de lágrimas salte y lo abrace.. _ Era mi padre y lo amaba con todo mi ser. _ Papá te lo agradezco, le susurré.






