Mundo ficciónIniciar sesiónCon la libertad de poder hacer lo que quisiera, a primera hora de la mañana me presenté en la empresa de Álvarez Group, para la entrevista de trabajo.
( En la oficina del Ceo de Álvarez Group) El Ceo me miraba con una expresión de indiferencia, como si fuera un objeto más en la habitación, su mirada era fría y penetrante. En sus oscuros ojos solo veía frialdad y arrogancia. Con sus dedos largos empezó a hojear mi currículum viéndolo con una mirada crítica, luego escuché su voz fría y cortante. "Señorita Ana Montalvo",... "Lo siento, pero veo que no tienes ninguna experiencia laboral, no creo que seas la persona adecuada para el trabajo, puede retirarse". Sus duras palabras fueron como un balde de agua fría para mi, me quedé perpleja ante su rechazo inmediato, pero trate de mantener la calma. _Señor Alvarez, por favor no juzgue un libro por su portada, se que no tengo experiencia laboral, pero estoy dispuesta y soy muy capaz, no me niegue la oportunidad. dije, y lo miré con una mirada suplicante. El me miró en silencio, con cierta hostilidad en los ojos, con la expresión impenetrable. Se incorporó más en su silla ajustándose la corbata y luego habló. Miré ... señorita, .. "Montalvo" dijo alzando las cejas,.. {¡¡No... ,me, importa, !!} ... No tengo tiempo para sus excusas, soy un hombre muy ocupado , así que tengo mucho trabajo. ¿Qué la hace pensar que es digna de mi tiempo? ¡Retiraté!.. Gracias por venir, " Ah".. y por favor no olvide cerrar la puerta, después de salir". _ Sus palabras crueles fueron como hojas afiliadas clavándose en lo profundo en mi pecho, haciéndome sangrar sin piedad. { Este hombre frío y arrogante carecia de empatía humana, murmuré para mi misma}. En mi mente, me maldije una y mil veces por haber venido a pasar por esta humillación. " Esta bien " , " Señor" .. dije con voz ahogada, lista para marcharme. Me voltee, abrí la puerta.. y cuando estaba a punto de salir,.. escuché su voz fría resonar a mis espaldas. " ¡ Esperé! " ordenó. ¿Dígame?.. señor. ! dije, dirigiendo mi atención hacia el , nuevamente. Parecía indeciso, su expresión era indescifrable. Sin embargo, dijo lo siguiente. _Te ves muy confiada.... " Muy bien" .. te daré una oportunidad, "te doy una semana de prueba, pero si no cumples con mis expectativas... TE VAS" .. No doy segundas oportunidades. Lo miré con asombro sin poder creer lo que estaba escuchando... sin embargo, el me miraba con indiferencia y arrogancia, esperando mi respuesta. Asentí con determinación, sin apartar la mirada. " Entendido, señor. Le prometo que no se arrepentirá. "Ya veremos" .. ¿Puedes empezar ya mismo? preguntó cortante y frio, mirándome con impaciencia. _ Vacilé un poco antes de hablar. "Si, claro señor" , "Usted me dirá por dónde empezar". " Bien, puede empezar con estos documentos que me urgen ya mismo", dijo arrojando un pilón de papeles en la mesa. ( Ahora entendía porqué nadie aguantaba trabajar con el ni siquiera un mes.., era el hombre más frío y cruel que haya conocido nunca). _ Si señor, permítame, _ dije acercándome a su escritorio tomando los documentos para ir a trabajar en ello. "Me retiro señor, te lo traeré en cuándo termine." _ Me despedí respetuosamente. De acuerdo... {Este hombre solo hablaba unas cuantas silabas para dar órdenes}. Salí de su oficina sin saber a dónde ir, no tenía idea en dónde sentarme a trabajar, me quedé parada en medio de la oficina sin saber que hacer, al parecer tendría que buscar un lugar por mi cuenta y resolver este problema. _ Fui en busca del asistente para que me ayudara. Señor Samuel dije acercándome a el. _ ¿Si, que necesita? respondió el. _ Tengo que trabajar en estos documentos y no se por donde empezar, ¿ Podrías mostrarme mi escritorio, por favor?. Le pedí con una sonrisa amable. Si, acompáñame te llevaré ahí. _ Le seguí los pasos y llegamos a un rincón de la oficina en dónde había un escritorio pequeño pero funcional. _ "Desde hoy este será tu lugar de trabajo, espero que sea suficiente". _ Sonreí agradecida. " Es perfecto, gracias". Me acomode rápidamente en el lugar y empecé a trabajar. Media hora después escuché unos gritos, voltee la cara hacia el lugar de donde provenían esos gritos y ví que era de la junta directiva, en mi primer día fui testigo del fuerte y cruel carácter del jefe. El hombre salió de esa junta con un semblante aterrador, sin darme cuenta el ya se había percatado de que lo estaba observando, fijó sus ojos oscuros y fríos en mi, como si estuviera recordandome que al primer error me echaria a la calle.., temerosa de provocarlo me dispuse a terminar con la tarea que me había asignado.






