En el horario de descanso nos reunimos todos para almorzar, Sebastián me habia invitado a salir a cenar con el esta noche, todos empezaron a tirar piropos e indirectas insinuando que el estaba interesado en mi o que había algo entre nosotros, estaba apunto de rechazar cuando de repente todos se volvieron mudos y miré en dirección a ellos en donde ví a Rodrigo con cara de pocos amigos.
Después de tantos días al fin volví a verlo, me sentí muy feliz. El se veía muy demacrado y parecía estar agotado, aunque su cara de enfado era mas que evidente, con pasos largos no dudo ni un segundo en acercarse a nosotros.
Rodrigo, dió unos pasos en frente, su presencia imponente envolvía a todos, su voz fría y profunda resonó en todo el lugar llenando el ambiente de incomodidad absoluta.
¿Esto es lo que hacen mientras no estoy? ¿vienen aquí a trabajar o a perder el tiempo? ¿Creen que este lugar es su patio de recreo?.
Miré hacia el y ví sus ojos fríos y despiadados mirándome de arriba a aba