No podía creer lo que estaba pasando, jamas pensé que Rodrigo vendría detrás de mi. Y me daría un beso.
"Tu eres mi problema Ana, desde el primer día en que llegaste a la empresa pertubaste mi vida y mi tranquilidad. No puedo dejar de pensar en ti ocupas todo espacio en mi cabeza, me estás volviendo loco".
Yo me quedé perpleja sin poder creer lo que estaba escuchando. No dije nada, estaba asimilando aún sus palabras, lo miré a los ojos en silencio, sin decir nada. En ese ínterin el se apode