Cuando se encontraron Kian tomó del cuello abruptamente a Amarok gruñéndole con violencia al tipo.
—¡¿Por qué dejaste que esto pasara?!
Él ni siquiera se resistió.
Se sentía un completo fracaso y se sentía jodidamente mal estando lejos de su hembra.
—¡Kian, basta! ¡No hay tiempo para esto, estoy segura de que ya él se siente lo suficientemente mal ahora mismo!
Dana lo tomó del brazo y Kian lo soltó abruptamente.
—Gala, por favor. Explícanos cómo puedes encontrarla.
—Si ese macho está aquí en l