Amarok entró a la habitación dándose cuenta lo que Devanie había hecho para él. Su corazón se apretó en un puño sintiendo como la ira se clavaba en su corazón de manera rabiosa y la incertidumbre se hizo mucho peor.
—¡¿Dónde está esa hembra?! —rugió haciendo estremecer a más de uno a su alrededor notando las notas mortales en su garganta.
—Hijo, la tienen cautiva. Ella le mintió a Devanie y le dijo que estaba esperando un cachorro tuyo. Devanie le creyó y salió corriendo al bosque pero no la al