POV: Damian
Alex no llega a la hora.
No me sorprende. Los alfas que cargan una ciudad en los hombros siempre llegan tarde a las reuniones que no controlan.
Alma se sienta frente a mí con la espalda recta, los hombros tensos, los ojos demasiado despiertos. Mila ocupa la silla a su lado, tablet en mano, como una abogada beta recién formada. Entre las dos, hay un vaso de agua y una distancia que, si quisiera, podría reducir en un paso.
No lo hago. Todavía.
—Umbra ya está grabando —avisa Mila.
—Per