POV: Alma
El mensaje de Mila no decía nada extraño.
Eso fue lo primero que me inquietó.
Había llegado a media tarde, corto, casual, con uno de esos emojis que ella usaba cuando quería restarle peso a algo. Todo bien. Después hablamos. Nada más. Ninguna pregunta. Ninguna ironía. Ninguna queja sobre el día.
Mila no escribía así cuando todo estaba bien.
Miré el teléfono un segundo más de lo necesario y lo dejé boca abajo sobre el escritorio. El vidrio reflejó apenas la luz del ventanal, como si el