POV: Alma
El pasillo del piso quince huele aún más a desinfectante cuando salgo de enfermería.
Cierro la puerta y me quedo un segundo apoyada en el marco, como si necesitara comprobar que el suelo sigue firme. La cinta del algodón se pega en la curva del codo; me dan ganas de arrancarla, pero la dejo. Es prueba de que no inventé esta parte.
“Estrés y adaptación al nuevo entorno.”
Eso fue lo que dijo la doctora Herrera, con sonrisa medida, después de revisar la tablet.
—Tus signos no son perfecto