Previa. 1
Aileen decidió no decir nada, no mencionó al lobo, ni la aparición, ni la amenaza, no quería que Leo la mirara con preocupación o intentara buscar una explicación lógica para algo que no la tenía. Cuando escuchó el motor de su camioneta acercarse, el corazón le latió con fuerza, y apenas cruzó la puerta, se lanzó a sus brazos.
— ¿Tan feliz de verme? — bromeó él, sonriendo antes de besarla.
— Siempre. — susurró Aileen, y lo besó de nuevo, intentando borrar el eco de aquella voz blanca que todaví