Juego. 3
Cuando llegaron al instituto, el ambiente ya estaba encendido, desde la entrada se escuchaban los tambores, los silbatos y el bullicio de las barras que practicaban sus gritos de apoyo, banderas del equipo ondeaban por todos lados, y el gimnasio estaba decorado con los colores del instituto: dorado y vino.
Aileen sonrió al ver el entusiasmo. Era curioso, y un poco divertido, ver que la mayoría de los estudiantes se emocionaban más por el básquetbol que por el fútbol americano, algo poco común e