Herida. 3
Samuel había olvidado por completo la llamada de Leo, la mañana había sido un caos: un accidente múltiple en la carretera principal lo había tenido de un lado a otro, llenando informes, calmando testigos, coordinando ambulancias. El cansancio le pesaba, y la cabeza le zumbaba con el ruido de las sirenas que aún resonaban en sus oídos, mientras patrullaban de regreso hacia el centro, su compañero Iván, que miraba distraído por la ventana, frunció el ceño.
— Oye ¿No es esa la chica Carter? — preg