Las luces cálidas caían con precisión sobre la mesa donde los Volkov se habían reunido, iluminando la opulencia de la vajilla dorada y las botellas de vino añejo que los camareros servían con precisión ensayada. Estaban reunidos allí por razones importantes y que ponían en riesgo el futuro de la familia.
Nikolai se mantenía en una postura relajada, con su brazo descansando sobre el respaldo de su silla. Su ausencia de expresión era casi irritante, un contraste feroz con la rigidez que lo rodeab