Lilia no había podido dejar de pensar en lo que había visto en el club. Su hermana, Sofía, estaba con Alexei, el mismo hombre que la había metido en la cárcel. El mismo que le había arrebatado todo.
¿Qué demonios estaba haciendo con él?
Se pasó la noche en vela en la enorme cama de Nikolai, su cuerpo aún con el rastro de su dominio, pero su mente atrapada en una maraña de recuerdos y preguntas sin respuesta.
Al amanecer, tomó una decisión. Tenía que verla.
…
Fue fácil escabullirse. Demasiado fác