El salón principal de la mansión de Igor estaba vestido con la opulencia austera que caracterizaba al líder de la mafia: muebles oscuros de madera tallada, cortinas gruesas que parecían devorar la luz del sol y un retrato imponente de sí mismo colgado sobre la chimenea apagada. Sentado al borde de un sillón, Igor hablaba con su característica serenidad peligrosa, cada palabra cuidadosamente elaborada como un arma que se afilaba al ser pronunciada.
—Nikolai Volkov ha cruzado el límite —su voz gra