Laura abrió los ojos lentamente, la sensación de calma aún la envolvía, y por un momento, por un breve instante, permitió que esa sensación de paz la alcanzara. La luz tenue del amanecer filtrándose por las cortinas le recordó que debía volver a la realidad, a la dura realidad de la clínica con Alex.
Se incorporó suavemente, cuidando de no despertar a Daniel, cuyo sueño profundo parecía ofrecerle un refugio momentáneo de sus propias dudas y temores.
Se levantó con cuidado, ajustando la ropa qu