Cada uno de los miembros de las mesas intercambiaron miradas, sopesando las palabras de Alyssa. Ella veía aún algo de miedo e incertidumbre. Si bien la reunión y su discurso había sido lo más político posible, aún sabía que faltaba alguna pieza para que todo terminara de encajar.
Artem, dándose cuenta de la situación, también intervino—. Piensen en lo que hemos perdido bajo el régimen de mi padre. ¡Hasta yo he sufrido y padecido! La lealtad entre nuestras familias se ha debilitado, y nuestros n