Sin mucho esfuerzo, Alyssa subió los escalones hasta sentir como el aire fresco chocaba contra su rostro. Sentía la capa fina de sudor en su frente enfriarse con la brisa, mientras que su cabello se azotaba contra su cuello sin freno y sus ojos se cerraban un poco ante el sol. La vista le causó nostalgia, pero el jardín destruido y la verja caída era algo doloroso verlo. Era como volver a ver el cadáver de su madre entre sus brazos; eran un doloroso recordatorio de lo que había perdido.
—¡Cuand