La primera en asomar su rostro fue Alyssa, quién abrió su boca de la sorpresa al ver a su prima acostada sobre una camilla en medio de la habitación.
Con solo una camilla y unos sofás donde algunos regalos, globos y peluches reposaba, la habitación estaba vacía a excepción de Livia y la incubadora donde descansaba su hija. Pero cuando ella vio el resplandeciente rostro que se asomaba por la puerta, Livia comenzó a llorar de la alegría al ver a su prima menor. Las lágrimas salieron desbordadas