Capítulo 55. Parte 2 – El precio de la libertad
Alexia:
Los meses pasan rápidamente y ya no amamanto a Pascal; me he sentido triste por ese motivo, pero también he comprendido que debemos pasar etapas.
He tenido la oportunidad de visitar a Marta, Remigio y a las pequeñas; Amelia se siente feliz con Pascal y todos ven el gran parecido que hay entre ellas, lo que me hace sentir gratamente orgullosa.
Cada vez que las visito me quedo triste, y miles de ideas rondan mi cabeza para poder tener definitivamente a mi hija, lo que me hace desesperarme con más frecuencia. El dinero que reciben los monstruos es suficiente para mantenerla a salvo, pero no es definitivo, ya que son unos enfermos capaces de todo, y yo he tardado demasiado en hacer algo al respecto. Soy dueña de un hotel, un departamento de lujo y miles de dólares.
«¿será suficiente para ellos?».
Soy capaz de dar toda mi fortuna con tal de que mi hija viva junto a mí.
Máximo decide invitar a Mariano y Allegra para celebrar los nueve meses de Pascal y su primer diente; me causa