Capítulo 55. Parte 1 – El precio de la libertad
Alexia:
Máximo llega de la empresa y salgo a recibirlo como la buena mujer que tiene a su lado, pero la sorprendida soy yo. Trae un gran ramo de rosas de regalo por haberme convertido en madre hace un mes y medio. Sonrío agradecida; para el primer mes trajo bombones y ahora flores.
«¿Qué será más adelante?».
Sandra sirve el almuerzo sonriente; vive diciéndome que jamás vio a Máximo tan feliz, lo que me hace sentir importante por ser la causante de tal efecto.
Veo un futuro prometedor: un hombr