Epílogo. Parte 1
Epílogo:
Amelia está nerviosa por la presentación de teatro en la que hoy participará; camina de un lado hacia otro viendo su repertorio, que consiste en unas simples palabras y nada más. Se viste con su hermoso disfraz de flor, y puedo decir que se ve adorable; aseguro que será la niña más linda de toda la obra.
La dejo ensayando y me voy al patio, donde Sandra está jugando con Pascal. Me quedo por unos instantes observando con el cariño que esta adorable mujer mira a mi hija, y agradezco al cielo por tenerla de aliada, y más en esa época en que tuve que alejarme.
—¡Vamos, Sandra, ve a arreglarte! —exclamo aplaudiendo para que se dé prisa—. Yo me ocupo de Pascal.
Estiro los brazos para que me entregue a la niña; Pascal me sonríe y me dice mamá, la felicidad más grande del día de hoy.
—¿Está segura que desea que vaya? —Sandra me mira con duda y yo arrugo la frente, demostrando que no me ha gustado la pregunta, pues ella se ha portado demasiado bien como para no incluirla en este momen