Capítulo 56. Parte 1 – Entre el oro y el barro
Alexia:
Me quedo sin palabras y debo reponerme en fracción de segundos para estar bien frente a Máximo y que no note mi nerviosismo; aunque es difícil, lo logro y le regalo una sonrisa, para luego tomar a Pascal entre mis brazos y darle libertad para que se duche con tranquilidad.
Abrazo a mi bebé y me pongo a llorar con desesperación. Ella me mira asustada y me reprocho por ser tan estúpida al mostrarle mi dolor a una niña tan pequeña, pues lo menos que quiero es que vea a su madre vulnerable;