Capítulo 45. Parte 4 - La intrusa
Alexia:
En el comedor no hay nadie, salvo una criada que retira las tazas del desayuno. Me decepciona no ver a Máximo, pero tendré toda la tarde para lamentarme por eso. Ahora muero de hambre, así que decido ir a la cocina.
—¡Buenos días! —saludo a Sandra y me siento en lo que ya considero mi lugar.
«¿Quién iba a pensar que terminaría sintiéndome cómoda compartiendo con los empleados?»
—Buenos días, señora. ¿Cómo pasó la noche? —pregunta.
La observo unos segundos, evaluando qué versión de mí co