Capítulo 39. Parte 2 - Como un ángel
Alexia:
Me acerco a la ventana que da al patio y corro la cortina para observar desde allí a mi hija, sin poder creer tenerla tan cerca. Quisiera abrazarla y decirle que soy su madre, y que jamás la abandoné, que siempre soñé tenerla entre mis brazos, pero el destino quiso algo muy diferente para nosotras.
Laura me saluda con un movimiento de manos y sigue jugando, mientras que Amelia se acerca curiosa; nuestras miradas chocan y nos quedamos estáticas viéndonos. Veo confusión en su rostro, mientras que por dentro grito: "soy tu madre", pero solo me limito a sonreír con timidez. Sin explicación, pone la palma de la mano sobre la ventana y comprendo que debo hacer lo mismo; la posiciono sobre la de ella y ahí nos quedamos, reconociéndonos sin decir nada.
—¡Señora Alexia! —grita por mi espalda Laura. Doy un salto de la impresión y la magia que había con mi hija desaparece.
—Hola, cariño, veo que has traído amiguitas.
—Así es, venga conmigo al patio para presentarlas —Laura toma mi mano y