Capítulo 39. Parte 1 - Como un ángel
Alexia:
He tratado por todos los medios de comunicarme con Máximo, pero es imposible. La seguridad en su empresa y en su mansión es impresionante, lo que me provoca frustración e impotencia; todo me sale mal. Incluso podría decir que lo único bueno en mi vida es Amelia y mi embarazo, pese a que Máximo no crea en él.
Muy temprano por la mañana me planto frente a la empresa. Si es necesario tirarme encima de su auto, lo haré; pero, para mi sorpresa, quien llega es Mariano. Decido acercarme y, aunque debe estar al tanto de la situación, tomo el riesgo. No creo que gane más que unos cuantos insultos, en el caso de que no desee ayudarme.
Mariano se baja del auto mientras el chófer lo estaciona en otro lugar. Camina con paso imponente, coqueteando con todas las chicas que se cruzan en su camino. Respiro hondo, me aliso el vestido, acomodo mi cabello con la mano y me aproximo.
—¡Mariano! —grito a unos metros de distancia.
Se da vuelta y me mira con el ceño fruncido; no esperaba otra cosa. Au